martes, 17 de noviembre de 2009

Este clochard se va a descansar

Este clochard se va a descansar, buscaré periódicos para taparme del frio, chance leo algo interesante antes de dormir sobre cabecera de ladrillos y botellas. Caramba, me acorde que tengo un trabajo para etregar mañana en la universidad, pero a es tarde ni modo, a dormir. Mañana seguiré dispuesto a trabajar y a beber mas vino y escuchar música, y leer blogs y escribir algo si me da la gana. Me comeré una concha de vainilla por la mañana con un café y no iré a la escuela. Porque no me da la gana. Así es esto, como este post, que no dice nada, así es la vida cuando no hay un propósito, no dice nada, es muda, silenciosa. Triste vida sin nada que hacer, caramba, necesito un propósito.

jueves, 29 de octubre de 2009

Tengo un compañero

Hace poco que adopte un cachorro, un estúpido cabrón es lo que es. Un wey que usa mi cacharro este por donde les escribo. Si un cabrón, se mete en mi internet y visita mis paginas webs. Tiene muchas mujeres, las enamora a todas, como me harta. No debería existir este hombre. Pone su ron en mi mesa. usa mis botes de coca cola que uso para preparar mi avena. Se toma mi café barato y no repara en dormirse en mi sillón llenándolo de pulgas. Me tiene harto este cabrón, ya quiero hecharlo a la calle como el vil perro que es. No debería existir, enamora a todas esas perritas, y ellas algunas bonitas, le hacen caso al cabrón más feo del mundo. Es un insensato sin gracia, ladra demaciado, y apesta aún más que yo. Me da lástima, mucha lástima porque seguramente irá al infierno, al menos estoy seguro que él irá, porque lo que soy yo aún no se. Por lo bronto voy a embriagarme, o se si en ron o en poesía, en aire fresco o en mujeres. Que vida, aún ando perdido, reuego a Dios que me encuentre, porque estas calles se aferran más a mi, y este congal sin paredes me asfixia cada día. Ya quiero mi soledad, mi amada soledad, aahhh la soledad, nunca mas, nunca más...

viernes, 12 de junio de 2009

Crónicas defectuosas...

De lo que tal vez algún día será un libro "Crónicas defectuosas".

Siempre es lo mismo, cuatro paredes y esta vez sin ventanas. Mejor, aquí no hay nada que ver, mejor no ver esta ciudad inundada de fantasmas.
Qué es lo que quiero, qué es lo que deseo. Nada, todo perece, todo fallece. Y ahora, otra vez en la disyuntiva de caminos que se separan irremediablemente. Soy un Alicia en el país de las desgracias, en el país de la inmundicia. Cómo ver más allá de uno mismo, con una espada tal vez, con un arma destructora que lo limpie todo absolutamente dejando el silencio.
Un silencio que los olvidados resguarden en sus chozas cuidando que no se les escape, que alimenten con más silencio rescatado de los escombros, de los muertos. Silencio para mitigar el hambre. Silencio, oh hermosa panacea para los pordioseros. Sacan sus migajas y comen a tientas, las escoden de los otros ciegos egoístamente. Qué es lo que quiero, lo he olvidado. Ahora solo veo niños buscando en la basura junto a una catedral o sagrario. Buscando una letra para acomodar el instante y pasarlo sin perecer en el intento.

Quiero escribir cosas de la muerte...

Este atisvo de poema es el resultado de algo que siempre sentí durante mucho tiempo, en todo lugar, al verme y setirme sin sentido. Un tiempo sin esperanza ni fortuna donde la muerte era parte de todo. Ahora ya no es así para mí sin embargo hoy que tengo la barriga llena, lo comparto con mis compañeros de andanzas callejeras. Ya me preocuparé mañana por lo demás. Ahi se ven, esos gañanes...